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Problemas más frecuentes
Trastornos del sueño
Los trastornos
del sueño son uno de los problemas más frecuentes que podemos
encontrar. Se estima que una de cada tres personas tiene o puede tener
dificultades para dormir a lo largo de su vida. La psicología se
ha encargado de estudiar y desarrollar tratamientos efectivos para este
tipo de problemas.

Fases del sueño
La mayoría de la gente pasa varias veces por un ciclo de las cinco
etapas del sueño. En cada una de estas etapas, las ondas cerebrales
van variando haciendose más lentas y más amplias, excepto
en la fase REM, donde éstas se asemejan al estado de vigilia.
Una experiencia curiosa son las alucinaciones
sensoriales
Links relacionados
- Depresión

- Ansiedad
INSOMNIO 
El insomnio
es el trastorno del sueño más frecuente en la población,
se caracteriza por una dificultad para iniciar o mantener el sueño.
El problema puede aparecer en diferentes momentos; se pueden tener dificultades
para conciliar el sueño; pueden aparecer despertares en los que resulta
difícil volver a dormir; o la hora de despertarse por la mañana
puede ser muy temprana. En
todos estos casos se produce una reducción del tiempo total que se
duerme.

Existen
varios factores que se han asociado a la aparición del insomnio:
ansiedad, depresión, malos hábitos alimenticios, abuso de
fármacos y alcohol, realizar conductas incompatibles con el sueño
o consumo de drogas.
Si la persona
tiene un alto nivel de activación antes de dormir, esto suele
ocurrir cuando hay una dificultad para iniciar el sueño, es aconsejable
aprender algún tipo de relajación.
El estilo
de vida que llevamos influye directamente en el sueño, diversas
actividades y hábitos van influir de una manera negativa por lo que
conviene eliminar estas conductas inadecuadas que interfieren con el sueño.
( Ver glosario: higiene del sueño)
NARCOLEPSIA
Este trastorno
del sueño se caracteriza por tendencias del sueño anormales,
dentro del que se incluyen: excesiva somnolencia durante el día,
alteración del sueño nocturno y manifestaciones alteradas de
la fase REM del sueño.

Las principales
manifestaciones de la enfermedad son: fatiga y somnolencia excesiva diurna,
cataplejías, parálisis de sueño y alucinaciones hipnagónicas.
La edad de inicio puede variar desde la niñez hasta la quinta década
de la vida y se cree que puede ser genéticamente heredada. Se considera
que la frecuencia familiar podría variar entre 12 y 50%, se han
encontrado casos de familias con varios miembros enfermos, durante varias
generaciones, no existen cifras exactas acerca de su frecuencia.
No se ha logrado identificar factores precipitantes, sin embargo se ha
mencionado que la menstruación, cambios súbitos del ritmo
vigilia-sueño, stress, infecciones como mononucleosis infecciosa
y traumas craneales pueden encontrarse como posibles antecedentes.
APNEA DEL SUEÑO.
El síndrome
de apnea obstructiva del sueño se produce cuando no existe un intercambio
de aire durante 10 segundos. Se considera patológico cuando suceden
más de 10 episodios por hora de sueño. La duración de los
episodios obstructivos suele ser normalmente corta (10-30 segundos), aunque
en algunos casos puede llegar a un minuto.
El trastorno
es más frecuente en varones puesto que ciertos factores hormonales
protegen a la mujer, no obstante este se hace más frecuente en las
mujeres después de la menopausia.
Se puede
hacer una distinción clara entre los síntomas que se presentan
por la noche y los que aparecen por el día. Entre los síntomas
diurnos encontramos una somnolencia excesiva que puede llevar a la persona
a quedarse dormida en situaciones monótonas. Los cambios producidos
a consecuencia del problema suelen provocar elevados niveles de ansiedad
y una disminución del estado de ánimo.

Entre los
síntomas nocturnos encontramos cambios en la arquitectura del sueño
(reducción de las etapas 3, 4 y REM; aumento de las etapas 1 y 2
de sueño), sueño interrumpido (despertares nocturnos), ronquidos
(suelen ser muy fuertes), actividad motora en la cama y despertarse con
sensación de asfixia.
Los tratamientos
más utilizados van desde la adopción de nuevos hábitos
hasta la cirugía. Dentro de los cambios del estilo de vida propuestos
están la pérdida de peso (las personas con apneas severas suelen
tener sobrepeso), reducción de la ingesta de alcohol y tabaco o cambios
en las posturas del cuerpo durante el sueño. Los dispositivos retenedores
de la lengua y la Presión Nasal Positiva Continua (CPAP), se utilizan
para evitar así la obstrucción de la vía aérea superior.
TRASTORNO DEL RITMO CIRCADIANO.
El ritmo circadiano
se refiere al ritmo sueño-vigilia. Este reloj biológico se ve
influenciado por factores externos como son la luz y las pautas temporales
marcadas por la sociedad. Este tipo de trastornos se caracteriza por un
patrón de sueño desincronizado entre el sistema endógeno
de sueño vigilia y las demandas sociales. Existen varios tipos
de trastornos circadianos: fase de sueño atrasada (demora en el inicio
del sueño y despertar tardío), cambio de uso horario o jet lag
(debido a un viaje prolongado que recorre más de un uso horario) y
por cambio de turno en el trabajo.
Para reestablecer
la sincronización del ritmo sueño vigilia se ha utilizado especialmente
la cronoterapia, también se han utilizado otras técnicas como
la fototerapia.
SONAMBULISMO
El sonambulismo
es un trastorno que se presenta generalmente en el primer tercio de la
noche (fase 1 y 2), consiste en episodios repetidos en los que las personas
afectadas se levanta de la cama durante el sueño. Durante estos episodios
las personas no suelen responder a los intentos de los demás para
interrumpir la deambulación.
Durante
los episodios de sonambulismo se pueden realizar diversidad de tareas
como vestirse, comer, andar por la casa, etc. La duración no suele
ser mayor de diez minutos y no se suele dar más de un episodio por
noche.
El sonambulismo es más frecuente en niños que en adultos.
PESADILLAS
Las pesadillas
son sueños con contenido terrorífico que se producen en la fase
de sueño REM. Las pesadillas van acompañadas de un aumento de
la activación del sistema nerviosos autónomo y al despertar
la persona recuerda con detalle el contenido de los sueños
amenazantes. El contenido de las pesadillas suelen tener relación
con temas de supervivencia, seguridad y autoestima.
Aunque las
pesadillas pueden aparecer a cualquier edad son más frecuentes en
los niños.
Se han relacionada
la aparición de pesadillas a situaciones estresantes y eventos
traumáticos.
TERRORES NOCTURNOS
Son ensoñaciones
terroríficas que suelen producirse durante las fases III y IV (arquitectura
del sueño) del primer tercio de la noche. El episodio suele comenzar
con un despertar brusco acompañado de gran ansiedad. El niño
puede despertarse gritando y llorando, con signos de miedo intenso y de
activación autonómica (taquicardia, sudoración, hiperventilación,
temblores).
En algunos
episodios el niño puede incorporarse en la cama sin responder a los
intentos de despertarle. Cuando el niño se despierta, generalmente
no recuerda el contenido del sueño o este es poco elaborado.
El inicio
de los terrores nocturnos suele darse entre los 4 y 12 años y desaparecer
en la adolescencia. Se han planteado factores hereditarios en la etiología
del problema, este factor de vulnerabilidad combinado con otros factores
como estrés, fatiga, privación de sueño, estados febriles,
consumo de alcohol o determinados fármacos, pueden estar detrás
del origen y mantenimiento del problema.
BRUXISMO
Se caracteriza
por una actividad en los músculos de masticación que provoca
una fricción entre la superficie de los dientes. Las personas no
suelen ser consciente del suceso pero si se pueden notar dolor en los
músculos que intervienen en la masticación, encías y dientes.
El fenómeno de bruximo puede ocurrir tanto en vigilia como durante
las horas de sueño.
Las variables
que se han propuesto para explicar el problema son las interferencias
oclusales junto con ciertos factores psicológicos, entre ellos la
ansiedad y tensión emocional. Se han propuesto varias estrategias
psicológicas para la solución del bruximo, desde las técnicas
encaminadas a reducir la ansiedad, la tensión de los músculos
implicados, hasta técnicas de modificación de conducta mediante
el obturador nasal transitorio provocando una reacción o posición
incompatible con el hábito mediante el aumento de la distancia intermaxilar
o el control de estímulos que pueden originar la puesta en marcha
del problema.
Existen
otro tipo de terapias como la terapia oclusal de la bruxomanía, tratamiento
de interferencias que hay que tener en cuenta y pueden practicarse simultáneamente
con la intervención psicológica.
Trastorno conductual del sueño REM. Movimientos violentos
como patadas, puñetazos o saltos durante la fase REM. El trastorno
suele ser mas frecuente en hombres y suele aparecer después de los
60 años, aunque puede observarse a cualquier edad.
Somniloquio. Son pequeños discursos o sonidos que se producen
durante el sueño. Suele ser mas frecuente en hombres y suele aparecer
durante la infancia, aunque puede observarse a cualquier edad.
Movimientos rítmicos del sueño. Se caracteriza por
movimientos regulares de la cabeza o incluso todo el cuerpo los movimientos
suelen ser suaves aunque pueden producirse movimientos más violentos.
Estos movimientos suelen producirse en las fases 1 y 2 del sueño
y el inicio del trastorno se sitúa entre los 8 y 24 meses de edad
siendo mas difícil darse en la pubertad. Las situaciones estresantes
se han propuesto como causa del trastorno
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