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Problemas más frecuentes
Depresión
- ¿Qué
es?
- ¿Por
qué nos deprimimos?
- Factores
de riesgo en la infancia
- Factores
de vulnerabilidad
Links relacionados
- Ansiedad
LA DEPRESIÓN
¿Qué es?
Cuando
hablamos de depresión nos estamos refiriendo a una alteración
del estado de ánimo prolongada en el tiempo (al menos dos semanas)
cuya característica esencial es la presencia de un estado de ánimo
triste o la pérdida de interés o placer en casi todas las
actividades que llevamos a cabo a lo largo del día. Generalmente
se experimenta este estado de ánimo o esta falta de interés
la mayor parte del día, casi cada día.
La depresión
se manifiesta a través de ciertos síntomas que nos alertan
de su presencia. Dichos síntomas hay que entenderlos como la consecuencia
de mantener unos procesos cognitivos (pensamientos) excesivamente negativos
más profundos, que subyacen a estas manifestaciones. Estos patrones
de pensamiento hacen referencia a nosotros mismos, a nuestras vidas y
a nuestro futuro. Es lo que se conoce como triada cognitiva.
Si nos
paramos a pensarlo, cuando nos encontramos deprimidos siempre existe una
visión negativa de nosotros mismos, o de nuestras vidas o de nuestro
futuro, quizás de todos estos factores. Si prestamos atención
a lo que pensamos cuando nos encontramos deprimidos nos daremos cuenta
de que la mayoría de nuestros pensamientos giran en torno a estas
tres visiones negativas. Lo que se nos pasa por alto es que nosotros mismos,
nuestra vida o nuestro futuro quizás no sean tan negativos como
los vemos.

Quizás
nos estamos equivocando a la hora de evaluar estas áreas de nuestra
vida y las estamos viendo más negativas de lo que en realidad son.
Podemos estar generalizando demasiado, siendo muy extremistas, viendo
sólo la parte negativa de las cosas, ..., en fin, que podemos estar
cometiendo algunos sesgos a la hora de apreciar la realidad. Estos"errores",
que cometemos todos en mayor o menor medida, hacen que no veamos las cosas
tal cual son, sino de una manera personal, en este caso más negativa,
lo cual nos hará sentirnos peor de lo que la realidad exige. Es
decir, que podemos estar sufriendo más de la cuenta, simplemente
por nuestra manera personal de interpretar las cosas.
Es cierto
que ha veces suceden cosas que en sí mismas podemos decir que llevan
implícito cierto grado de malestar, como la pérdida de un
ser querido, de un trabajo, la ruptura de la pareja, ... . En estos casos
sentirse triste o deprimido no se considera patológico a no ser
que el malestar se prolongue excesivamente o que sea excesivamente intenso,
momento en el que hemos de preguntarnos si realmente la interpretación
que estamos haciendo de ese hecho traumático se corresponde con
la realidad o por el contrario estamos dándole un tinte dramático
o negativo en exceso.
En definitiva,
podemos definir la depresión como una forma personal, eso si, totalmente
desadaptativa, de interpretar la realidad. Es decir, si nos vemos a nosotros
mismos, nuestra vida o nuestro futuro de forma muy negativa, ¿Cómo
queremos sentirnos y comportarnos si no es manera deprimida? Estos sentimientos
y conductas son realmente las manifestaciones de la depresión y
no la depresión en sí.
De entre
las manifestaciones de la depresión destaca el estado de ánimo
triste, desesperanzado, desanimado o "como en un pozo", que,
generalmente, es expresado directamente por la propia persona deprimida.
Sin embargo, muchas veces no es tan evidente este estado de ánimo
ya que puede estar oculto tras la expresión de excesivas quejas
somáticas (molestias y los dolores físicos) o una alta irritabilidad
(tendencia a responder a los acontecimientos con arranques de ira o insultando
a los demás, o sentimiento exagerado de frustración por
cosas sin importancia).
Casi siempre
se da una pérdida de interés y de capacidad para el disfrute
en mayor o menor medida. Es muy común darse cuenta de que se ha
perdido interés por las aficiones o de haber dejado de disfrutar
con actividades que antes se consideraban placenteras. Muchas veces se
da una reducción significativa de los niveles de interés
o de deseo sexual.
Es frecuente
que sean los familiares los que noten este progresivo aislamiento social
y abandono de aficiones.
Normalmente,
el apetito disminuye y muchas personas tienen que esforzarse por comer.
Sin embargo, otras personas pueden tener más apetito, con apetencia
por ciertas comidas concretas (dulces, ...). Cuando las alteraciones del
apetito son graves, sea en la dirección que sea, puede haber una
pérdida o ganancia significativa de peso o, en los niños,
se puede dar un fracaso en la consecución del peso apropiado.
Es muy
frecuente también la existencia de alteraciones
del sueño, siendo la que se asocia principalmente a la depresión
el insomnio. Es característico despertarse durante la noche y tener
problemas para volver a dormirse o despertarse demasiado pronto y ser
incapaz de volver a dormirse. Otras personas, aunque esto sucede menos
frecuentemente, se quejan de exceso de sueño en forma de episodios
de sueño prolongado nocturno o de aumento del sueño diurno.
Se pueden
producir cambios psicomotores, que van desde la agitación, en forma
de incapacidad para permanecer sentado, paseos, frotarse las manos y pellizcar
o arrugar la piel, la ropa o algún objeto, hasta el enlentecimiento
caracterizado por un lenguaje, pensamiento y movimientos corporales enlentecidos,
un aumento de la latencia de respuesta, un bajo volumen de la voz, menos
inflexiones y cantidad o variedad de contenido, o el mutismo.
Es habitual
también encontrarse faltos de energía, cansados y fatigados.
Una persona deprimida puede referir una fatiga persistente sin hacer ejercicio
físico o que Incluso el menor trabajo parece requerir un gran esfuerzo.
Por esto puede reducirse la eficacia con que se realizan las tareas así
como un descenso muy acusado en la realización de las mismas, con
la consiguiente pérdida de actividad y reducción de gratificaciones.
El sentimiento
de inutilidad o de culpa tan asociado a la depresión hace referencia
desde a evaluaciones negativas no realistas del propio valor hasta preocupaciones
o rumiaciones de culpa referidas a pequeños errores pasados. A
menudo las personas deprimidas suelen malinterpretar los acontecimientos
cotidianos neutros o triviales, tomándolos como pruebas de sus
defectos personales, y suelen tener un exagerado sentimiento de responsabilidad
por las adversidades.
Muchas
personas deprimidas experimentan dificultade a la hora de concentrarse,
pensar o tomar decisiones. Dan la impresión de distraerse con
facilidad y suelen quejarse de falta de memoria. Quienes tienen ocupaciones
laborales o estudios que representan una exigencia intelectual suelen
ser incapaces de funcionar adecuadamente, incluso aunque sólo tengan
problemas leves de concentrac
Muchas veces cuando, el estado de desesperanza es muy grande,
aparecen ideas de suicidio: "mi vida ya no tiene sentido", "necesito
descansar", "ya no puedo soportar esta carga", "soy
un estorbo para mi familia", "quiero morirme".
SI ESTO ES ASI PIDE AYUDA INMEDIATAMENTE. Todos los pensamientos
están distorsionados, son falsos, estás viendo solo los
aspectos negativos de tú vida, infravalorando tús capacidades
para salir adelante y sobrevalorando los acontecimientos negativos.Los
motivos para pensar de esta manera son el deseo de rendirse ante lo que
es percibido como obstáculos insalvables, así como un intenso
deseo de acabar con un estado emocional enormemente doloroso, que es percibido
como interminable.
Todos
estos síntomas conforman un cuadro que genera un intenso malestaren
la persona además de un deterior en el medio laboral, academico
y social.
¿Por qué nos deprimimos?
El modelo
cognitivo-conductual entiende el estado actual de las personas como el
resultado de un proceso de aprendizaje continuo, que comienza desde el
principio de nuestras vidas y se prolonga hasta el presente. Desde esta
perspectiva hoy somos lo que hemos aprendido a ser, y esto incluye
nuestra manera de pensar, de comportarnos y de sentir.
Esta corriente
propone que no son las cosas o situaciones en sí las que nos hacen
sentir mal, sino la interpretación que hacemos de ellas. Pues bien,
la manera que tenemos de interpretar las cosas procede de nuestra experiencia
previa y determinará cómo nos sentiremos y actuaremos respecto
a ellas.
Así,
un mismo hecho puede ser interpretado por la misma persona de manera
totalmente diferente en función del momento de la vida en que
suceda, o interpretado de manera muy distinta por distintas personas.
Básicamente nos sentiremos de una manera acorde con la interpretación
de las cosas y actuaremos igualmente acorde con la manera en que nos sentimos.
Supongamos
que suspendemos un examen importante e interpretamos este hecho como una
señal de incapacidad, inutilidad y falta de valía personal.
Desde este momento nos sentiremos tristes, fracasados, frustrados con
nosotros mismos, desesperanzados, ..., y, consecuentemente, lloraremos,
se verá reducida nuestra capacidad de disfrute, no nos apetecerá
relacionarnos, estaremos más irritables, ... . Sin embargo, a mucha
gente le ha sucedido lo mismo y no ha generado este tipo sentimientos
y conductas tan extremas. Su interpretación fue diferente a la
propuesta en el ejemplo ("es una faena, pero intentaré aprobar
en la próxima oportunidad", ...).
Probablemente
la persona del ejemplo anterior ha aprendido, de una manera u otra, a
lo largo de su vida algo parecido a: "si no lo hago todo a la perfección,
eso significa que soy un fracaso". Y es que a lo largo de nuestras
vidas vamos sacando este tipo de "moralejas" que serán
la base de las interpretaciones posteriores que haremos de todo lo que
nos vaya sucediendo. Sin embargo, algunos de estos esquemas básicos
de interpretación aprendidos pueden tener consecuencias negativas.
Cuando las interpretaciones no se corresponden con la realidad de los
hechos o son demasiado rígidas nos impiden ser más felices
y adaptarnos a situaciones nuevas .Es entonces cuando nos sentiremos
y nos comportaremos de una manera innecesaria y excesivamente negativa
y contraproducente. En nuestro ejemplo, ¿es realista pensar que
se es un fracasado sin remedio y para siempre simplemente por haber suspendido
un examen?.
En el
caso de la depresión, estos patrones básicos de interpretación
y los pensamientos derivados de ellos giran en torno a la propia visión
personal, de nuestras vidas y de nuestro futuro.
Factores de vulnerabilidad en la infancia
- Factores familiares
- Dependencia del alcohol en familiares de primer grado.
- Antecedentes familiares de depresión.
- Padres críticos, con castigos severos y poco reforzantes.
- Reglas estrictas, rígidas en casa.
- Padres sobreprotectores
- Factores personales
- Pérdidas (de padres, amigos, separación o divorcio de
los padres, enfermedades prolongadas de familiares, muerte de algún
familiar).
- Enfermedades prolongadas en la infancia.
- Expectativas de recompensa por algo bien hecho que nunca se cumplen.
- Cambios rápidos de afectos (de ser queridos por alguien a que
éste muestre indiferencia o sentimientos negativos).
- Cambios rápidos de autorrespeto a autoodio.
- Fracaso escolar reiterado.
- Conductas de queja y pasivas en la resolución de problemas reforzadas
en el medio ambiente familiar.
- Evitación de responsabilidades adecuadas para su edad.
- Sucesos relacionados con la baja autoestima:
o Dificultades en
las relaciones sociales, aislamiento social, rechazo social.
o Sentirse diferentes
de los demás.
o Sentimientos de
no ser queridos.
o Sentimientos de
no ser cuidados por los padres.
o Sentimientos de
ser odiados.
o Sentimientos de
no cumplir con las expectativas de los padres.
Factores de vulnerabilidad
Los factores devulnerabilidad hacen más facil el desarrollo de
la depresión, lo cual no implica necesariamente que tenga que desarrollarse.
La influencia de otras variables como las habilidades y recursos sociales
o el estrés agudo o crónico influyen en su aparición
- Tener hijos menores de 7 años.
- Reflexionar en exceso.
- Presentar una elevada sensibilidad a los sucesos negativos.
- Tener problemas económicos.
- No tener un confidente íntimo.
- Autopercibirse como inhábil en las relaciones sociales.
- Tener entre 20 y 40 años.
- Haber padecido anteriormente una depresión.
- Tener una baja autoestima.
- Tener elevada dependencia interpersonal.
(Lewinshon y cols. 1985)
- Sucesos relacionados con el rendimiento
o Cambio en la
actividad laboral (tanto positivo como negativo).
o Paro o pérdida
de trabajo.
o Problemas de rendimiento
en el trabajo.
o Enfermedad física
limitante que interfiere en el rendimiento.
o Problemas económicos.
o Bloqueo de la
obtención de las metas propuestas.
o Jubilación.
- Sucesos relacionados con las relaciones de dependencia
o Crítica
continua de familiares o pareja.
o Pérdida
de la pareja (muerte, ruptura).
o Enfermedad de
la pareja.
o Pérdida
de familiares.
o Cambios de domicilio.
o Problemas de relación
con los compañeros de trabajo.
o Problemas con
los amigos.
o Enfermedad física
que implica aislamiento social.
Del mismo modo existe una seria de factores que han demostrado favorecer
la inmunidad ante la depresión:
- Tener amplios recursos y habilidades de aprendizaje.
- Una alta competencia social autopercibida.
- Realizar actividades placenteras frecuentes.
- Tener un confidente íntimo.
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